31 oct. 2012

Asamos los calbotes






Antes de que llegara Halloween...


Almas que se paseaban por el pueblo con capucha negra y hogueras a medianoche eran algunas tradiciones para festejar el día de Los Difuntos.

Recuerda aquella noche en el campanario de la iglesia de su pueblo, Fuente de Cantos (Badajoz), como uno de los momentos más emocionantes de su infancia. Hacían hogueras, comían castañas asadas y las campanas doblaban hasta que amanecía. Él tenía siete años, vestía de monaguillo y era su manera de festejar el día de Los Difuntos. De eso hace cuatro décadas, pero a Valentín Porras, que ahora ejerce de alcalde en Santibáñez el Alto (Cáceres), no se le olvida ni un detalle. «Primero íbamos por las casas pidiendo lo que quisieran darnos: nueces, castañas, almendras...; alguna vez caía algo de dinero que luego nos repartíamos... La gente era generosa porque decíamos: 'Venimos a pedir para doblar a los difuntos'. Después los monaguillos nos pasábamos toda la noche en el campanario enredando y haciendo de las nuestras», relata con nostalgia.

«Esto se hacía en la madrugada del 1 al 2 de noviembre -continúa-, pero ya esa tradición se ha perdido, entre otras cosas porque en todos sitios ya hay campanas eléctricas y nadie sube a tocar».

Más atrás en el tiempo viaja Gregorio Sánchez, vecino de toda la vida de Santibáñez el Alto (unos 400 habitantes), que ha cumplido 80 primaveras. Cuenta que en los años 40 (en plena posguerra), cuando era un chaval, el día de Los Difuntos aparecían las 'ánimas benditas' y recorrían las calles del pueblo pidiendo dinero de casa en casa. La recaudación iba para la iglesia. «Eran cinco o seis personas vestidas de negro y con una capucha también negra. Daban un poco de respeto. Llevaban siempre una esquila (un pequeño cencerro) y también iban de visita al cementerio», rememora. En el camposanto, las mujeres se reunían para rezar.

En Cheles (Badajoz), más o menos por la misma fecha, los autóctonos recuerdan una costumbre parecida a la Fuente de Cantos. Los niños, a la voz de: 'Dame los santos o te rompo los cántaros' (en referencia a las vasijas donde se guardaba el agua en aquella época) recorrían el pueblo pidiendo frutos secos o dulces caseros para después celebrar un día de convivencia en el campo.

De esta jornada campestre también habla Gregorio. Él la llama 'La Chiquitía': «Se hacía el día de Todos los Santos. Los chavales se reunían alrededor de una lumbre a comer castañas y se contaban cuentos». Esta tradición, quizás la más típica en todas las localidades extremeñas, recibe distintos nombres. En Las Hurdes se le denomina 'La Carvochá'. En Plasencia son 'Los Calbotes' y en Casar de Cáceres, 'La fiesta del Carbote'.

Son algunos ejemplos de la riqueza de costumbres que había en Extremadura para celebrar el día de Todos los Santos y el de Difuntos -cuya fecha se aproxima- cuando todavía no había televisión o solo se podía ver un canal en blanco y negro. Muchas se quedaron en el pasado (como las hogueras a medianoche), otras han logrado sobrevivir (las jornadas campestres se siguen haciendo, aunque en algunos pueblos se quejan de que cada vez se parece más a un botellón) y otras se intentan recuperar por parte de asociaciones culturales (como las procesiones de ánimas).

Lo que está claro es que «antes de que llegara Halloween, ya teníamos en Extremadura rituales con los que celebrar la visita de los difuntos», tal y como manifiesta Eloy Martos, doctor en Filología Hispánica, profesor de Lengua y Literatura en la Universidad de Extremadura y un apasionado de los mitos y leyendas que tienen que ver con «esos umbrales entre los muertos y los vivos», como él lo define. «Hay una riquísima tradición de procesiones de ánimas (almas) en Extremadura, sobre todo en el norte de la provincia de Cáceres, no es solo algo típico de Galicia (donde es muy conocida la Santa Compaña)».

Un visitante misterioso

Martos explica que todos estos rituales tienen un origen celta: «La muerte es siempre un visitante misterioso. Los muertos son los espíritus guardianes de los vivos. Y todos estos ritos lo que hacen es conciliar. Podríamos decir que es una manera de catarsis».

En este sentido, explica que nuestra tradición tiene que ver más con la mexicana que con la anglosajona (de la que viene Halloween). «En México la gente va al cementerio y hace allí la comida con los muertos», asegura. No hay que olvidar que aquí una tradición que sigue con fuerza es la visita a los seres queridos para llevarle flores.

«A la muerte por un lado se la venera, pero por otro lado se la teme. Esa ambivalencia es muy típica y muy humana». Y añade en referencia a Halloween: «Si queremos producir miedo, hay veintitantos monstruos españoles divertidísimos. Pero ahora ya se ha creado una industria del entretenimiento».

Cierto es que con la llegada del día de Todos los Santos y el de Difuntos, muchas localidades de la región acogen fiestas de disfraces de Halloween en las que no faltan telarañas y calabazas.

El término procede de la contracción de 'All Hallows' Eve', que significa la víspera de Todos los Santos. Y se trata, igualmente, de un ritual conciliatorio. «Es una fiesta venida de los seres de ultramundo, ya se entienda que son fantasmas, difuntos, duendes o demonios», indica Martos. Los niños piden caramelos por las casas a la voz de: 'truco o trato' ('trick or treat' en inglés). «Se trata de una leyenda popular de origen céltico que explicaba cómo el visitante de ultramundo interactuaba con su 'víctima' potencial», añade.

«El sentido de estas fiestas es siempre el mismo en todas las partes del mundo. Cada cierto tiempo ritualmente marcado, se abre un canal de comunicación entre el mundo de los vivos y los 'otros'», resume Martos. Y en ese sentido insiste en la importancia de conocer las costumbres propias antes de copiar tradiciones. «La comunidad tiene la obligación de respetar su memoria».

Con él coincide Valentín, el alcalde de Santibáñez, que también es maestro de Primaria en el pueblo y asegura que todos los años, cuando llega el día de Los Santos y Los Difuntos, tiene «peloteras con el de Inglés porque se le da mucho bombo al tema de Halloween con los niños».

28.10.12 - 00:15 - ROCÍO SÁNCHEZ RODRÍGUEZ rosanchez@hoy.es



22 oct. 2012

Premio Cervantes Chico 2012

Jordi Sierra I Fabra

       Premio Cervantes Chico 2012




 CARTA DE JORDI SIERRA I FABRA

A veces, la vida te hace regalos. A veces, incluso, te sorprende con inesperadas y placenteras casualidades que convierten el regalo en una especie de premio añadido. Por ejemplo, que se haga pública la concesión de un galardón honorífico como el Cervantes Chico el mismo día en que cumples 65 años.

Esta carta, con mi gratitud y amor, va dirigida especialmente a los más de cuatro mil chicos y chicas de Alcalá que se convirtieron en jurados y jueces del premio. No son pocos. A mí me resulta asombroso. Cuatro mil lectores, cuarenta y dos centros, una ciudad. Poco importa el añadido de que sea la cuna cervantina. Se trata de una cifra insólita que convierte el Cervantes Chico en un galardón ciento por ciento popular, y si es maravilloso que un jurado de profesionales te premie, más lo es que sean los lectores.

Será difícil poder besar a las chicas y abrazar a los chicos cuando venga en octubre a recoger el premio, pero lo intentaré. Sea como sea, esta carta es también un beso y un abrazo.

Este año 2012 se cumplen 40 años de la publicación de mi primer libro. Fue el 17 de noviembre de 1972 cuando presenté la “Historia de la Música pop”, primera obra dedicada al fenómeno musical editada en castellano en el mundo. Toda mi vida la he dedicado y consagrado a la palabra escrita. La gente suele ver en mí al tipo de los más de 400 libros escritos. Nunca quise batir récords: sólo deseé ser feliz. Y lo he sido, lo soy, seguiré siéndolo mientras pueda contar las historias que se me ocurren. Ahora debo de ser ya mayor, porque cuando te hacen homenajes o te dan premios honoríficos al trabajo de toda una vida, es que los años han pasado.

Me gustaría daros las gracias por haber confiado en mí, por incluirme en la relación de los galardonados con el Cervantes Chico, pero si por algo he de daros las gracias, a los cuatro mil, es por leer, por saber que en un libro está todo, que es la llave del futuro, el único aceite capaz de engrasar la mente y darle alas al poder que cada uno lleva dentro. A mí, cuando era niño, leer me salvó la vida. Nunca fui un estudiante maravilloso, pero absorbía todo de las novelas que devoraba. Así que pienso que no habéis premiado a un escritor: os habéis premiado a vosotros mismos porque sin leer no me conoceríais. Ni a Cervantes.
Nos vemos en octubre.
Espero que sea una fiesta, una auténtica fiesta.
¡Hasta pronto!
Jordi Sierra i Fabra

http://www.premiocervanteschico.es/

17 oct. 2012

Esto marcha viento en popa

Biblioteca del IES Francisco de Orellana
Préstamos de Lecturas
Leer y escribir no son actividades que forman parte de ninguna competición. Por eso la cantidad se rinde ante la calidad (la condición de “mejor”)
No obstante la cifra de préstamos de libros es uno de los indicadores que nos permiten evaluar si las actividades de fomento de la lectura que nuestro instituto lleva a cabo a lo largo de un curso académico están o no dando resultados apetecibles, al menos cuantitativamente.

Esa es la única razón de presentar tan frías cifras. El análisis viene después.Y los indicadores son bastante positivos.

Curso 2011/2012

1º ESO……………………………………………………………………..268
2º ESO……………………………………………………………………. 288
3º ESO……………………………………………………………………... 57
4º ESO……………………………………………………………………....73
3º ESO Diversificación…………………………………………………….78
4º ESO Diversificación…………………………………………………… 77
1º PCPI……………………………………………………………………. .33
2º PCPI……………………………………………………………………. .38
CLUB DE LECTURA EL INTERCAMBIO………………………………...43

SECUNDARIA……………………………………………………………955

1º BACHILLERATO………………………………………………………. 37
2º BACHILLERATO………………………………………………………  52
BACHILLERATO Y CICLOS FORMATIVOS…………………………  94
PROFESORADO………………………………………………………… 98

TOTAL curso 2011/12………………………………     1147 préstamos.
TOTAL curso 2010/11……………………………….      462 préstamos.